Últimamente, me he parado mucho a pensar en una sola cosa. Una cosa sobre la que llevo dando la brasa ya bastante tiempo. Estoy perdida por alguien. Porque le quiero, porque le amo... no, algo más que eso. Pero se ha creado un conflicto importante en mi corazón y en mi cabeza. La otra persona a la que más quiero en el mundo, está también enamorada de él. ¿Que es algo normal?¿Que le pasa a mucha gente?
Bueno, eso a mí no me importa: a mí lo que me importa es que, en contra de lo que muchas personas se empeñan en afirmar, no soy mala. Si fuese una mala persona, probablemente hubiese pasado por cualquier cosa con tal de que fuese mío (y si no lo hice no fue por falta de ganas ni de recursos). Pero no lo hice. Lo que hice y sigo haciendo, es hacerme elegantemente a un lado, dejando que las cosas sigan como deben ser. Porque es lo mejor. Yo no le merecía y soy consciente de ello. Ahora mismo, no merezco a nadie, por lo tanto, seguiré evitando a toda persona que ose sugerir el mantener conmigo una relación que vaya más allá que la amistad.
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