Sentada en mi cama, en pleno desvelo, 11:06 de la noche. Decido pensar y escribir, pensar y escribir.... De esta situación sale una simple idea: en todo este tiempo....He cambiado.No sé si para bien o para mal (eso júzgalo tú mism@), pero he cambiado.
Me siento diferente, con un modo nuevo de ver el mundo y a las personas. He descubierto algo más sobre mí misma: soy una niña. Y dirás "¡No jodas!, ¿En serio?" Pues sí. No es ninguna broma. Me refiero a que soy perfectamente consciente de que por muy madura que sea, por mucho que intente crecer, la niña que hay en mí tiene energía aún para el resto de mi vida. Y me encanta. Creo que es lo que más me gusta de mi personalidad. Que soy una niña.
Una niña feliz y con ganas de jugar, una niña en busca de aventuras y con sueños increíbles... Pero lo mejor de todo es que soy una niña que sabe ver con ojos de adulta. Una niña que sabe cuándo dejar de reír y de jugar, una niña que sabe cuándo hay que parar y cuándo poner los pies sobre la Tierra. Y eso me hace fuerte. Puedo disfrutar del más pequeño placer, de la más ínfima de las cosas; pues en mi interior soy pequeña y siempre lo seré. No soy una fruta, yo no quiero madurar. ¿Para qué?¿Para necesitar preocuparme por estupideces?¿Para tener que callar ante todo?¿Para no poder ser feliz cómo ni cuándo yo quiera? No, gracias. Si tú quieres todo eso: madura, pierde tu infancia. Si crees que por eso eres más "guay" o mejor que yo, te equivocas. Yo, en mi infancia perenne, puedo hacer todo eso que tú haces y que crees tan de "adulto", solo que yo lo disfruto como la niña que soy mientras tú te lo callas todo: risas, bromas, comentarios... solo para hacerte el/la interesante.
Aunque esto no quiere decir tampoco que yo sea mejor que tú, a ver quién te crees que soy para poder decidir eso. No, no soy no más "guay" ni mejor que tú a ojos de los demás. Todo lo contrario. Yo soy una friki, "pina", rara o marginada...pero, ¿sabes una cosa? Yo soy FELIZ, algo que tú, si sigues por ese camino, no serás nunca. No digo con esto que la única forma de ser feliz sea siendo como yo, pues eso a ti puede que tampoco te dé la felicidad. La fórmula mundial y universal de la felicidad es ser tú mismo. Sin más. Sé feliz... a tu manera. Ríete cuando algo te haga gracia y cállate cuando no, gasta bromas si te apetece, juega, diviértete... Sin que te importe lo que digan, deja a todos esos robots a los que sin sentido alguno consideramos "guays", que sigan con sus máscaras de hielo imitándose los unos a los otros e intentando ser lo que no son.
Creo que con este discurso he dejado bastante claro cómo soy y lo que pienso. Solo espero que si alguien lo lee, intente pensar un poco sobre ello y valore lo que acaba de leer.