jueves, 30 de agosto de 2012

Léelo... a ver si a ti te dice algo...

Llevo una semana de esas que no tienes muy claro ni a quién te apetece pegar ni por qué. Es cierto que pretendo ser a ojos ajenos la persona más feliz del mundo, con alguien que la quiere y una amiga perfecta para pasar el tiempo muerto. En fin, qué sarta de mentiras... cuánto fingir... Dios mío, ¡ni que sirviese para algo! 


La cruda realidad, damas y caballeros es ni más ni menos la que sigue:



Estoy tan destrozada por dentro que empieza a notarse por fuera pese a mis vanos intentos de disimular. Odio leer la pena o la compasión en los ojos y palabras de los demás, por lo que no suelo contar el noventa por ciento de mis problemas. Eso me lleva a ocultar la insostenible relación que tengo con mi padre y la deplorable situación familiar en la que me veo envuelta. Empecé a salir con alguien que creí que nunca me importaría y que (cómo no) se ha convertido en la persona más importante de mi vida. Juraría que esa persona por la que ahora vivo y respiro, empieza a darse cuenta de que no soy fácil de llevar durante demasiado tiempo. Mi mejor amiga solo es mi mejor amiga cuando le interesa (y cada vez parece ser con menos frecuencia). Sigo pensando que mi vida es un círculo vicioso en el que las cosas se repiten pero con distinta ambientación hasta el fin de los tiempos. Odio a mi padre. Esto cada vez tiene menos sentido. Me da igual, me desahoga. Lo único que ha conseguido calmarme momentáneamente hasta el ahora fue cuando ayer una chica que me llevaba aguantando toda la tarde con mi mierda de humor sin que nada tuviese que ver con ella me cogió del hombro y me dijo: "eso es solo frustración". El ser capaz por fin de ponerle nombre a lo que siento me relajó un tanto, pero vuelvo a estar igual de cabreada/triste/deprimida/frustrada que ayer. Estoy harta de dar la vida por un chico y mi mejor amiga, de cambiar mi forma de ser por ellos, intentar ser más agradable y menos borde, estar siempre para ellos a la hora que sea y bajo las condiciones que sean, y no recibir a cambio ni siquiera que cumplan las promesas que me hacen. Él me ha prometido más de una vez que "te veo mañana" y ninguna de esas veces hizo nada por verme, si no que tuve que ir yo corriendo hasta la otra punta de la puta ciudad para estar cinco minutos con él. Ella me prometió que nunca me abandonaría por un chico y ahora casi nunca sale si no está él. Él me prometió que me llamaría y no lo hizo... bueno, sí, lo hizo para preguntarme por su mochila y luego colgó. Ella me prometió que bailaría conmigo y no ha vuelto a un ensayo. Él me prometió que no sufriría estando con él y aquí estoy. Ella me prometió no abandonarme nunca y estoy sufriendo esto yo sola. Él me prometió no abandonarme nunca y no solo estoy sufriendo esto yo sola, si no que cuando estoy con él, sentada a su lado en el sofá, prefiere jugar con su primo a la wii o ponerse los cascos y mirar vídeos de youtube. Él me prometió que nunca me haría daño y cuando le dije entre lágrimas que le necesitaba y que no soportaba que me ignorase, su respuesta fue "yo no te dije que vinieses" y luego se pasó el resto del tiempo diciéndome que dejase de llorar... no vaya a ser que se sienta culpable.



Pero así todo, yo soy la culpable. Yo soy la mala. Yo soy quien juega con todo el mundo. Yo soy quien no tiene sentimientos. Y ellos son las buenas personas que encima de buenos, me aguantan...

Hace mucho, mucho tiempo...

Últimamente, me he parado mucho a pensar en una sola cosa. Una cosa sobre la que llevo dando la brasa ya bastante tiempo. Estoy perdida por alguien. Porque le quiero, porque le amo... no, algo más que eso. Pero se ha creado un conflicto importante en mi corazón y en mi cabeza. La otra persona a la que más quiero en el mundo, está también enamorada de él. ¿Que es algo normal?¿Que le pasa a mucha gente?

Bueno, eso a mí no me importa: a mí lo que me importa es que, en contra de lo que muchas personas se empeñan en afirmar, no soy mala. Si fuese una mala persona, probablemente hubiese pasado por cualquier cosa con tal de que fuese mío (y si no lo hice no fue por falta de ganas ni de recursos). Pero no lo hice. Lo que hice y sigo haciendo, es hacerme elegantemente a un lado, dejando que las cosas sigan como deben ser. Porque es lo mejor. Yo no le merecía y soy consciente de ello. Ahora mismo, no merezco a nadie, por lo tanto, seguiré evitando a toda persona que ose sugerir el mantener conmigo una relación que vaya más allá que la amistad.

No soy mala

Por muy mala que sea o lo mucho que me divierta serlo, el hecho de evitar hacer daño a aquellos que me importan ya me hace mejor persona, ¿no? Porque a mí me gusta jugar con las personas: utilizarlas para lo que me apetece y me conviene y luego dejarles tirados sin ninguna explicación. Pero eso solo se lo hago a quienes no me importan. A aquellos que, a mi juicio, no se han "ganado" un mejor trato por mi parte. Puesto que para mí es un juego, siempre existe la posibilidad de perder. Por supuesto, no soy la única que juega con frecuencia y de vez en cuando, me encuentro con un rival que tiene más experiencia que yo. Cuando eso ocurre, por lo general suelo perder, y cuando eso pasa, es mi víctima quien acaba utilizándome a mí.

Cuando, en una extraña circunstancia, resulta que descubro que una de mis posibles "víctimas" vale la pena como persona y no solo como juguete, automáticamente desaparece de mi vida en ese sentido. Pasa a ser un amigo y existe un muro que le separa del campo de juego. Esa es mi forma de distinguir entre los tres tipos de personas que existenen mi mundo: con quienes puedo jugar, con quienes quiero jugar y con quienes no se puede jugar. Si en algún momento se confunden entre sí estas clasificaciones, para mí significaría el mayor caos del mundo. Por eso, si eres mi amigo, ahora mismo, no vas a entrar en el juego.

domingo, 15 de abril de 2012

Shine - Plain White T's

You know it tears me up inside
to see the feelings that you hide
hide inside that empty bottle.
I wish you saw how great you were
I wish you saw what life was worth
You wouldn't have to hide your problems.

And I don't care what you might think.
I think you've had too much to drink
Can't even talk when you're this way...

Run away, run away
But that won't make it any better
Run away, run away
And make tomorrow harder to live than today.

There's so much out that you could miss
There's so much life out there to live
If you would just believe in yourself.
You know you're better than all of this
You know you've got so much to give
But you're so afraid to give all of yourself.


And I don't care what you might think.
I think you've had too much to drink
Can't even talk when you're this way...

Run away, run away
But that won't make it any better
Run away, run away
And make tomorrow harder to live than today.

There's a bright light shining inside you
it shines out through your eyes
Don't drown it away, don't be afraid, don't hide
let it shine.

Let it shine...

You say you're looking for happiness
but when it comes you run away from it
You tell yourself you don't deserve it.
There's not much more that I can do
And now the rest is up to you.
Until you love yourself you'll never change.

Run away, run away
But that won't make it any better
Run away, run away
And make tomorrow harder to live than today.

Run away, run away
But that won't make it any better
Run away, run away
You'll keep on running until you deal with today.



Peter Pan...

"Olvídalos, Wendy... Olvídalos a todos. Vente conmigo a un lugar donde nunca, nunca jamás tendrás que preocuparte por cosas de mayores."

No me dejes

Te veo lejos. Te veo alejarte de mí poco a poco y no puedo soportarlo. Siento que alguien a quien tú mismo dices que conoces desde hace ¿cuánto?¿Dos meses?¿Tres? Va a cogerte y llevarte a otro país. Esa persona a la que a penas conoces va a hacer que nos abandones a todos: a tu familia, a tus amigos, a mí... Y no quiero hacerme a a idea. 


Por eso te ruego que te quedes. Que no nos dejes... que no me dejes. Porque no quiero despertarme una mañana y darme cuenta de que he perdido lo más importante que ha pasado en mi vida. La única persona a la que he sido capaz de decirle lo que siento a la cara. El único que ha conseguido que le ponga por delante de mí misma. No sé si te quiero, no sé si te amo. Creo que decirte que te amo se queda corto para explicar lo que siento por ti. Pero es que lo que se siente no hay por qué expresarlo con palabras, si no con actos. Y lo que yo estoy haciendo por ti puedes tener por seguro que no lo haría ni lo haré por ninguna otra persona de este mundo. Eres el mejor, solo que tú no quieres creerlo. Y, si no es muy egoísta, solo te pido que no te vayas. Si no lo haces por mí, hazlo por todos los demás. No seré la única que te eche de menos si desapareces. Y yo no soy de esas personas que creen que los sentimientos pueden salvar cualquier distancia. Creo que no podría soportar el pensar que ahora en lugar de seis o siete calles nos separan un mar, un estrecho y Francia. Por eso no me dejes. Quédate conmigo. Déjame seguir intentando conseguir lo imposible...



jueves, 12 de abril de 2012

Cerebro defectuoso

Hoy me siento como una extraña en mi vida... Bueno, hoy y toda esta Semana Santa. Para mí ha sido más bien una semana de locos. En estos últimos diez días (acabo de calcular con los dedos) he conseguido dar quince pasos atrás en mi vida, en mis emociones y en mi cabeza. Cada segundo que pasa y cada nuevo acontecimiento siento que pierdo un hilo que me sujeta con el mundo "de todos" y, de seguir así, voy a acabar cayéndome a un submundo oscuro de horrores y perdición al que voy a llamar "de yo".

Cada día me veo un pasito más cerca de perderme a mí misma y a todo lo que me importa para siempre. Pero lo que me da miedo no es perderme (pues tampoco me tengo tanto cariño como para echarme de menos... de hecho, me caigo mal), si no perder lo que me hace ser yo: los demás. Me imagino volviéndome total y completamente loca y olvidando todos los pensamientos que he tenido en mi vida. Me imagino viendo a mi madre y no reconocer en ella nada más que un nombre y unos apellidos. Me da miedo pensar en ver a mi mejor amiga y no ver en ella nada más que a una persona que reconozco entre otras muchas. Me mata por dentro solo de pensar en verle a él, que es más que mi mejor amigo, y que la única información que lea al mirarle a los ojos sea que son marrones como los míos.

Porque no me gusto, me caigo mal, me doy asco y me parezco una persona mala y desagradable. Pero si hay algo que merezca la pena en mí, es por esas cosas de la vida que no quiero olvidar nunca. Soy buena cada vez que veo a mi madre y corro a darle un abrazo y le pregunto de corazón qué tal está. Soy agradable cuando escucho a mi mejor amiga y hablo con ella y nos reímos juntas por cualquier bobada. Pero, algo que no quiero olvidar por nada del mundo, lo que más me llena y me hace feliz, es la cosa más estúpida del mundo. Es encontrarle por la calle o ir a buscarle porque sé dónde va a estar. Es verle sonreír cuando se cruzan nuestras miradas. Es sentirme pequeñita y a salvo en su abrazo. Es sentir que todo pasa si le siento a mi lado. Es creer en mí solo porque él me lo dice. Es mirarle a los ojos y decirle que le quiero mientras pienso con todas mis fuerzas que le amo.

Y eso, increíble pero cierto, es la cosa que más miedo me da en el mundo. El simple hecho de pensar en que pueda enloquecer hasta el punto de perder todo eso. No sé si me explico bien, pero es eso. Soy mentalmente incapaz de soportar la presión que conlleva el tener vida social, pero sin esa vida, no sería más que un despojo humano. El cubo de basura en el que se acumulan todos los deshechos de las personas y que se pudre lentamente en un cuerpo y una mente que no quieren pasar por eso. Así que, en conclusión... Estoy condenada al fracaso.

jueves, 22 de marzo de 2012

De nuevas...

Yo por aquí... esto empieza a ser raro. En fin, hoy me siento inspirada, por lo que voy a intentar sacar algo de provecho de la albóndiga aplastada que tengo por cerebro. El caso es que, aunque por mi vida pasan un montón de cosas, no soy capaz de asimilarlas...

Bien, esto me acaba de abrir una vía de escape para hablar de algo:

Estoy ahora mismo cavilando sobre esos momentos (sí, hoy he tenido unos cuantos) en que te encuentras con alguien a quien hacía mucho que no veías y te dice algo del talante de "¿Qué es de tu vida?" o "¿Qué andas haciendo?" y nunca, repito NUNCA responderás algo decente, si no que te limitarás a decir "Nah..." o "Aquí..." lo cual es muy triste.

En mi caso, he de decir que creo que se debe a que aunque me pasan cosas (sí, tengo vida y en ella pasan cosas *exclamación de asombro*) mi cerebro no las asimila. Quiero decir, que probablemente a una pregunta más concreta hubiese sabido responder, pero a algo tan vago no soy capaz. También creo que tiene algo que ver el hecho de que no sé resumir cosas de manera improvisada: si me mandas resumir un texto, sé; si me dices que te resuma lo que hice hoy, seré incapaz.

A fin de cuentas, que llego a casa y no se me ocurre nada mejor que hacer que venirme a mi blog, a mi espacio en el mundo,  a aburrir a un reducido grupo de desafortunados internautas (los que han dado con esto) contándoles esta basura. Quizás esté siendo demasiado crítica conmigo misma... No, mejor que me lo diga yo a que me lo diga un desconocido en un comentario en plan de "Deja de aburrirme con tu p*** m***** de vida y hazle un favor al mundo muriéndote (etc)".

P.D.: Ey, ey, que es broma... o no... quizás sí... meh, da igual, si has leído hasta aquí, lo siento jujujuju (¡Eh! He dicho "juju")